
Natalia Zuleta, presidenta de la Junta de la institución, dijo que el centro incluye una línea de eventos.
En medio del crecimiento urbano del norte de Bogotá y de la necesidad de nuevos espacios de encuentro, arte y deporte, el Gimnasio Fontana decidió dar un paso más allá de su labor académica.
Con una inversión cercana a $20.000 millones, puso en marcha Aluna, una apuesta que busca proyectar su modelo pedagógico hacia la ciudad y abrirlo a la comunidad.
En entrevista con Portafolio, Natalia Zuleta, presidenta de la Junta Directiva de Aluna, explicó que la apuesta no se limita a la infraestructura, sino que responde a una visión educativa de largo plazo que pretende fortalecer el papel de los colegios.
El proyecto, añadió Zuleta, aspira a consolidarse como un punto de convergencia cultural y deportivo, con un enfoque sostenible.
Aluna no es simplemente un edificio. Es la materialización de una pedagogía que lleva más de 40 años consolidándose en el Gimnasio Fontana, basada en tres pilares: creatividad, felicidad y sostenibilidad. Estos ejes se concretan a través del arte, la cultura, el movimiento, el deporte y la innovación, entendiendo que la formación integral del ser humano debe integrar mente, cuerpo y espíritu. Lo que quisimos fue ampliar ese impacto más allá de nuestra comunidad educativa.
Aluna es, en esencia, un regalo a Bogotá. Queremos que el norte de la ciudad no solo crezca urbanísticamente, sino que también se consolide como un polo cultural y deportivo.
El proyecto se integra a las instalaciones del colegio, que fueron diseñadas por el maestro Rogelio Salmona y son patrimonio cultural. Desde su concepción quisimos que fuera un espacio versátil.
En el frente cultural contamos con un escenario con capacidad para hasta 1.000 personas, completamente modulable. Puede adaptarse a espectáculos más íntimos o a producciones de mayor formato. En el componente deportivo tenemos una cancha de baloncesto de altas especificaciones técnicas, certificada por la FIBA, lo que nos permitirá aspirar a torneos profesionales e incluso internacionales. También es adaptable para voleibol.
Además, contamos con un estudio de grabación profesional para música y pódcast, una sala de diseño e impresión 3D para proyectos de innovación y un salón de inteligencia dedicado a la práctica de mindfulness y meditación, pensado tanto para individuos como para empresas que buscan fortalecer el bienestar emocional de sus equipos.
Estamos hablando de una inversión cercana a los $20.000 millones. Durante la construcción se generaron aproximadamente 100 empleos y, hacia adelante, el proyecto continuará dinamizando el empleo a través de alianzas con productores de eventos, empresas y organizaciones públicas y privadas.
Estamos estructurando alianzas directamente desde la dirección del proyecto. En las próximas semanas lanzaremos nuestra página web y redes sociales, donde estará disponible toda la información.
El lanzamiento oficial será el 12 de marzo con la obra 'El coronel no tiene quien le escriba', dirigida por Jorge Alí Triana, una producción que ha tenido reconocimiento en escenarios nacionales e internacionales.
Además, estamos en conversaciones con la Alcaldía Local de Suba, universidades, empresas privadas, managers y productores para construir una agenda cultural diversa y de alta calidad. El espacio también está diseñado para congresos y convenciones, lo que fortalece la oferta corporativa de Bogotá como hub de eventos.
Más que hablar de crisis, creemos que la educación está llamada a tener un rol más protagonónico en la sociedad. No podemos limitar nuestra pedagogía al aula; debemos ampliar nuestro impacto. Aluna es una extensión natural de nuestra filosofía.
Queremos formar ciudadanos comprometidos con los grandes desafíos de la ciudad y, al mismo tiempo, abrir espacios donde la comunidad pueda encontrarse, crear y dialogar. Sí, debe ser sostenible financieramente, pero el propósito va más allá del ingreso, es contribuir activamente a la transformación social.
La respuesta ha sido muy positiva. Muchos lo describen como si hubiéramos ampliado el patio de su casa. Ya estamos realizando sesiones de meditación con grupos de padres, se están conformando equipos deportivos y hay iniciativas para que empresas de las familias utilicen el espacio para eventos y proyectos de innovación.
Esto fortalece la comunidad. Creemos que los colegios deben generar redes colaborativas más estrechas con las familias y con su entorno.
Tenemos tres líneas estratégicas. La primera es la cultural, con una programación teatral y musical que inicia con El coronel no tiene quien le escriba. Dependiendo de la acogida, ampliaremos temporadas y traeremos nuevas producciones.
La segunda es la educativa. Lanzaremos un campamento de verano donde niños podrán vivir experiencias inmersivas en gestión emocional, tecnología e innovación, apoyados en nuestra metodología.
La tercera es la deportiva, con la meta de organizar un evento relevante de baloncesto que posicione a Aluna como escenario competitivo.
Es un eje central. Desde 2015 el Gimnasio Fontana ha trabajado en la medición y compensación de su huella de carbono. Aluna funciona con energía solar a través de paneles instalados en su infraestructura, lo que la hace autosuficiente energéticamente.
Nuestro sueño es que todo lo que ocurra aquí pueda medirse en términos de impacto ambiental y social. Queremos que Bogotá cuente con un espacio donde la cultura, el deporte y la innovación se integren con una visión sostenible y profundamente humana.